Jan 292013
 

woman_drinking_water      Estudios recientes han conseguido demostrar que la correcta hidratación puede ser factor decisivo en prevenir, por  ejemplo, accidentes o hasta enfermedades laborales.

La revista Journal of the American College of Nutrition ha publicado recientemente resultados de estudios que indican que,  cuando no se reponen líquidos apropiadamente, se ven afectadas diversas actividades intelectuales, entre las que se destacan la capacidad de atención y la memoria inmediata.

Estos inconvenientes se producen cuando la pérdida de líquidos del cuerpo es más rápida que el consumo de éstos. Lo cual se puede producir con relativa facilidad, un nivel de deshidratación es leve cuando está entre 1 y 2% y moderado entre el 2 y 5%.

Basta con un 2% de nivel de deshidratación (considerado leve), para que se empiecen a evidenciar algunas disminuciones en la capacidad de memoria a corto plazo. Claro está, mientras mayor es el nivel de deshidratación, será mayor la baja del desempeño del individuo, este efecto ocurre indistintamente de la edad de la persona.

Ingesta de líquidos adecuada

Los expertos recomiendan que consumamos entre 2 y 2 1/2 litros de líquido al día, por lo general entre el 20 y 25% de dicha ingesta proviene de los alimentos que consumimos y el restante 75 a 80% proviene de la ingesta directa de bebidas.

¿Basta con el consumo de líquidos cuando sentimos sed?

No, dependiendo del tipo de trabajo o ejercicio que haga la persona, o la exposición a diversas temperaturas, se estima que la ingestión espontánea de líquidos no es suficiente para cubrir la pérdida natural de los mismos, la cual llegaría sólo a dos tercios de lo necesario. En vista de lo cual, es necesario realizar el consumo conscientes de ello, para poder suplir así la necesidad real de nuestro organismo.