Jul 012013
 

marihuana_fumarInvestigadores de un centro universitario español han publicado un estudio en que corrobora que el consumo crónico de cannabis sativa (marihuana) provoca alteraciones en el mecanismo cerebral que controla la coordinación de los movimientos.

Este estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Investigation, revela que la substancia psicoactiva de la marihuana llamado delta9-tetrahidrocannabinol (THC), provoca inflamación  en el cerebelo, donde se coordinan los movimientos y el aprendizaje motor.

Hasta ahora se sabía que este hábito causa una disminución de los receptores de cannabis, los cuales están presentes en múltiples funciones cerebrales.

Con este estudio, quedaría demostrado que la disminución de estos receptores cerebrales crea, lo que podemos llamar un “ambiente neuroinflamatorio” en el cerebelo, activando la microglia, lo que en términos sencillos es considerado como el sistema inmunitario cerebral.

Cuando estas células cerebrales perciben la influencia del THC actúan como si percibieran daño cerebral, inflamándose e impidiendo así el correcto funcionamiento del cerebelo.

Estos daños son reversibles, siempre y cuando se interrumpa el consumo de cannabis junto con consumir medicamentos inhibidores de la microglia.

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Feb 042013
 

DEJAR DE FUMAR     Nuevos estudios hechos en norteamérica indicarían que las personas que dejan de fumar entre los 25 y los 34 años de edad viven en promedio 10 años más que quienes nunca abandonan el tabaco. Estas variaciones persistirían incluso manteniendo variables como el nivel educativo, uso de alcohol o adiposidad.

Aunque el titular apunta al grupo etáreo de 25 a 34 años, no quiere decir que los que ya han excedido dicha edad no obtendrían ventajas de dejar dicho hábito, por ejemplo, dicha referencia indicaría que quienes dejen de fumar entre los 35 y 54 años podrían vivir en promedio 6 años más.

Si ampliamos el espectro de edades de la medición, digamos entre 25 y 79 años, la tasa de mortalidad de los que fuman versus los que nunca lo habían hecho, es tres veces mayor.

¿Y cuáles serían las causas de muerte?

Es una pregunta pertinente, el estudio reveló que el 60% de dichas muertes serían producto de enfermedades atribuíbles al tabaquismo, como cáncer al pulmón, por ejemplo.

Un editorial que hace referencia a este estudio ha puesto empeño en dejar claros 2 puntos, que nos parecen válidos, el primero, que “nunca es tarde para dejar de fumar” y, como segundo punto, que “es necesario crear conciencia de los peligros implicados en el tabaquismo”.

May 312010
 

Joven fumando

Joven fumando

Científicos estadounidenses comenzarán los ensayos clínicos de la primera vacuna diseñada para ayudar a la gente a dejar de fumar y evitar la reincidencia en el hábito.

La vacuna actúa bloqueando la “sensación de placer” que produce la nicotina en el fumador.

Es la primera vez que se adopta este enfoque en el combate del tabaquismo, ya que hasta ahora los tratamientos convencionales como los parches o chicles de nicotina intentan que la gente deje el hábito gradualmente.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) que celebra este 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco, el tabaquismo es la segunda causa de muerte en todo el mundo, después de la hipertensión, y mata a uno de cada 10 adultos globalmente.

El tabaquismo, dice la OMS, es una epidemia, pero puede prevenirse.

Placer bloqueado

Los ensayos clínicos de la nueva vacuna, llamada NicVax y desarrollada por Nabi Biopharmaceuticals, serán llevados a cabo por los investigadores de la Universidad del Estado de Michigan en 25 clínicas estadounidenses.

“El uso de una vacuna para tratar la dependencia a la nicotina es uno de los enfoques más singulares que se han tomando para combatir la adicción” expresa el profesor Jonathan Henry, quien está dirigiendo las pruebas. “Tenemos muchas esperanzas de que esta estrategia ayudará a los fumadores a dejar el hábito”, agrega.

Cuando la nicotina entra en la corriente sanguínea cruza rápidamente la barrera entre los vasos sanguíneos y el encéfalo (llamada barrera hematoencefálica, cuya función es impedir que las sustancias tóxicas la atraviesen) y se adhiere a los receptores de la nicotina en el cerebro.

Esto provoca la liberación de sustancias estimulantes como la dopamina que ofrecen al fumador la sensación positiva que eventualmente conduce a la adicción.

La nueva vacuna estimula el sistema inmune para que produzca anticuerpos que se adhieren a la nicotina creando una sustancia demasiado grande para atravesar la barrera hematoencefálica. De esta forma impide que la nicotina produzca la sensación altamente adictiva de placer que experimentan los fumadores.

Disminuir la reincidencia

Cuando la nicotina entra en la corriente sanguínea cruza rápidamente la barrera entre los vasos sanguíneos y el encéfalo (llamada barrera hematoencefálica, cuya función es impedir que las sustancias tóxicas la atraviesen) y se adhiere a los receptores de la nicotina en el cerebro.

Esto provoca la liberación de sustancias estimulantes como la dopamina que ofrecen al fumador la sensación positiva que eventualmente conduce a la adicción.

La nueva vacuna estimula el sistema inmune para que produzca anticuerpos que se adhieren a la nicotina creando una sustancia demasiado grande para atravesar la barrera hematoencefálica. De esta forma impide que la nicotina produzca la sensación altamente adictiva de placer que experimentan los fumadores.

Fuente: BBC Mundo

Apr 192010
 


Los consumidores de cigarrillos tienen un cociente intelectual menor que los no fumadores, y cuanto más fuma una persona, menor es su coeficiente.

Un estudio concluyó que los jóvenes que fumaban un paquete de cigarrillos o más al día tenían cocientes intelectuales 7,5 puntos más bajos que los no fumadores.

“Los adolescentes con baja puntuación en el cociente intelectual deberían ser objetivo de programas diseñados para evitar el tabaco”, concluyen en la revista Addiction.

La investigación

Para comprender mejor la relación entre tabaquismo y cociente intelectual, los científicos buscaron a 20.211 jóvenes reclutados por el Ejército israelí.

El grupo no incluyó a nadie con problemas de salud mental graves, porque dichos individuos no son aptos para el servicio militar.

Según los científicos, el 28 por ciento de los participantes fumaban al menos un cigarrillo al día, alrededor del 3 por ciento eran ex fumadores y el 68 por ciento nunca había fumado.

Los fumadores tenían peores datos en los test de inteligencia que los no fumadores, y eso continuó así incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta el estatus socioeconómico, medido por los años de educación formal que tiene el padre del recluta.

La media del cociente intelectual de los no fumadores fue de 101, mientras que se situó en 94 para los hombres que comenzaron a fumar antes de entrar en el Ejército.

El cociente descendía conforme aumentaba el número de cigarrillos, del 98 para los que fumaban entre 1 y 5 a 90 para los que consumían más de un paquete.

La puntuación entre 84 y 116 se considera un nivel de inteligencia medio.
Los reclutas tenían prohibido fumar mientras realizaban la prueba por lo que es posible que el síndrome de abstinencia pudiera afectar a sus resultados, según los investigadores.

Para abordar este asunto, comprobaron la puntuación de los hombres que no fumaban cuando ingresaron pero comenzaron a hacerlo durante el servicio militar.

Estos también tuvieron peor puntuación que los que nunca fumaron, 97 de media, “indicando que abandonar la nicotina probablemente no fue la causa de la diferencia”, dijeron.

También estudiaron el cociente intelectual de 70 parejas de hermanos, uno de los cuales fumaba y el otro no. De nuevo el no fumador obtuvo mejor puntuación.

Los hallazgos suponen que los individuos con menor cociente intelectual son más propensos a fumar, en vez de que fumar hace que las personas sean menos inteligentes, concluyeron.

Efectos contrapuestos

Pese a que existen investigaciones que destacan algunos efectos positivos del consumo de cigarrillos (ver nota: Nicotina mejoraría concentración en esquizofrénicos), la evidencia científica demuestra que el tabaquismo es altamente riesgoso para la salud.

El fumar puede ser el causante de varias enfermedades, como el cáncer de pulmón, la bronquitis, el enfisema pulmonar.

En el año 2004, la Organización Mundial de la Salud estimaba en 4,9 millones el número de muertes anuales relacionadas con el consumo de tabaco. Pese a existir una probada relación entre tabaco y salud, esto no impide que sea uno de los productos de consumo legal que puede matar al consumidor asiduo.

Fumar un sólo cigarrillo da lugar a una elevación del ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria y la presión arterial.

El humo produce una reacción irritante en las vías respiratorias. La producción de moco y la dificultad de eliminarlo es la causa de la tos. Debido a la inflamación continua se produce bronquitis crónica. También produce una disminución de la capacidad pulmonar, produciendo al fumador mayor cansancio y disminución de resistencia en relación a un ejercicio físico.

Fuente: Reuters/Wikipedia

Apr 122010
 


Un estudio reveló que la sustancia facilita algunas actividades cognitivas disminuidas por la enfermedad.

Científicos mexicanos y estadounidenses descubrieron que la nicotina puede ayudar a pacientes con esquizofrenia a recuperar actividades cognitivas como la atención, concentración, aprendizaje y memoria.

Hugo Sánchez Castillo, especialista de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de México (UNAM) explicó que “la sustancia alcaloide, presente en el tabaco, mejora en modelos experimentales, atención, concentración, aprendizaje y memoria”.

La investigación realizada por Sánchez, doctor en neurociencias de la conducta, en conjunto con científicos de la Universidad de Columbia (EE.UU.), busca desarrollar un fármaco con nicotina, que ayude a combatir la enfermedad.

La conclusión a la que llegó el grupo de trabajo es que en las personas con esquizofrenia la nicotina facilita algunas actividades cognitivas disminuidas a consecuencia por el mal.

Esta sería la razón que explica el hecho que los esquizofrenicos consumen el doble de tabaco que otros adictos. “Si una persona consume hasta dos cajetillas de cigarrillos en un día, un paciente que padece la enfermedad con frecuencia se fuma cuatro”, detalló Sánchez.

El académico explicó que los esquizofrénicos padecen fallas en la producción de dopamina, una hormona y neurotransmisor con importantes funciones en el cerebro, entre ellas comportamiento y cognición, actividad motora, motivación y recompensa, regulación de la producción de leche, del sueño, humor, atención y aprendizaje.

En la investigación, el equipo de científicos trabaja con dos modelos análogos a la enfermedad desarrollados en ratones (en México) y ratas modificadas genéticamente (en EE.UU.) que presentan las características que tiene el sistema dopaminérgico alterado en los esquizofrénicos.

El proyecto, que está en su etapa inicial, “nos permite ir un paso adelante con la enfermedad, pero solamente con humanos podremos analizar los reportes verbales de los pacientes cuando tienen una alucinación o un delirio”, detalló.

Además, señaló que uno de los retos de la investigación es “abatir los daños que causa la nicotina”.

“Es un problema ético permitir a los esquizofrénicos mantenerse con altas tasas de fumador, porque podrían tener alguna mejora de algunos aspectos cognitivos, pero empeorarían sus funciones respiratorias y enfrentarían enfermedades como el cáncer de pulmón”, señalo el especialista, al referirse al tabaquismo.

Sánchez enfatizó que lo que se busca desarrollar es una nueva generación de fármacos que permitan, en conjunto con los medicamentos antipsicóticos actuales, ayudar a mejorar los aspectos cognitivos de los pacientes.

Fuente: BBC Mundo

Mar 222010
 

Científicos estadounidenses descubrieron un gen que podría explicar por qué algunas personas que nunca han fumado desarrollan cáncer pulmonar.

Un grupo de investigadores del Colegio de Medicina de la Clínica Mayo analizó los genomas de más de dos mil individuos. De ellos, 2.272 nunca habían fumado y 900 habían sido diagnosticados de cáncer de pulmón.

Los científicos hallaron un gen, llamado GPC5, que parece estar vinculado a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Este gen podría ser la clave para desarrollar nuevos tratamientos y también podría ayudar a identificar a los individuos con alto riesgo de desarrollar cáncer pulmonar.

“Éste es el primer gen que se descubre que está específicamente asociado al cáncer pulmonar en gente que nunca ha fumado”, explicó la doctora Ping Yang, directora del estudio.

“Y lo que es más, nuestros resultados sugieren que las variaciones de este gen podrían contribuir de forma significativa a un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad”.

Otros antecedentes

Se estima que cerca de 30% de los pacientes que desarrollan cáncer pulmonar nunca han fumado en su vida. Los especialistas sostienen que la patología en no fumadores es un problema en aumento.

Sin embargo, hasta ahora no se había logrado entender cuáles son las causas, que antes se asociaban directamente con el tabaquismo.

Los investigadores tardaron 12 años en identificar y elegir a los participantes. Y clasificaron a los “no fumadores” como individuos que habían fumado menos de 100 cigarrillos durante toda su vida.


¿Qué activa el GPC5?

Además de las enfermedades crónicas respiratorias, la exposición al humo de segunda mano y el historial familiar de cáncer pulmonar, los especialistas encontraron que dos marcadores genéticos específicos parecían ser determinantes.

Para confirmar aquello, los científicos analizaron las 44 alteraciones genéticas más recurrentes que se presetnaban en dos grupos adicionales de no fumadores, la mitad de los cuales habían sido diagnosticados de cáncer de pulmón.

Nuevamente, los dos marcadores genéticos resultaron significativos. Y en un tercer estudio con 530 pacientes, se volvieron a confirmar estos resultados.

Según los investigadores, estos dos marcadores son los responsables de “encender” y “apagar” al gen GPC5.

Fuente: BBC Mundo

Mar 012010
 


Un grupo de científicos vascos y estadounidenses descubrieron que el humo del tabaco, así como otros agentes externos, daña el ADN. El estudio podría ser clave para detectar agentes que puedan evitar el cáncer en su gestación.

Según informó el Centro de Investigación Cic Biogune, cuando una célula se divide, debe replicar su genoma, un proceso que es realizado por unas proteínas denominadas polimerasas.

El equipo de investigación, que trabajó junto al Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York, descubrió que algunos agentes externos, como es la exposición a contaminantes -entre ellos el humo del cigarrillo-, dañan el ADN al modificarlo químicamente, de forma que posteriormente las prolimerasas “leen” incorrectamente la secuencia del ácido al elaborar su versión mutada.

Hasta ahora era muy poco lo que se conocía respecto a la forma de actuar de este grupo de polimerasas y su reacción ante lesiones genéticas causadas por agentes cancerígenos.

Hoy se sabe que para prevenir estas modificaciones, las células cuentan con las polimerasas de la familia “Y”. Este grupo de proteínas es capaz de evitar las mutaciones, pues en el proceso del duplicado detecta las bases modificadas en la secuencia genética.

Los especialistas descubrieron los detalles del procedimiento por el cual las polimerasas de la familia “Y” son capaces de evitar la duplicación de la mayoría de las mutaciones producidas por agentes cancerígenos.

Según los científicos, esto podría ayudar y ser clave “en el estudio de cómo algunos agentes pueden colaborar en evitar el cáncer en el momento de su gestación”.

El descubrimiento, que fue publicado por la revista Nature Structural and Molecular Biology, explica por qué los defectos en el ADN a menudo aparecen no en el mismo punto dañado, sino en sus inmediaciones.

Esta investigación supone “un nuevo avance” para comprender mejor cómo algunos agentes que intervienen en la duplicación de la información genética del ser humano pueden provocar el desarrollo del cáncer, indicó Cic Biogune.

Vicio fatal

Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa de enfermedad, invalidez y muerte prematura del mundo. En Europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes.

Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer, y es la principal causa del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de las bronquitis y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares.

Fuente: EFE/Wikipedia