Feb 082013
 

headache

Al menos once personas de cada cien sufren de migrañas o jaquecas, algunos pueden manejar la situación con analgésicos u otros medicamentos, no obstante hay muchísimas personas para las cuales es una verdadera tortura sufrir dichos dolores, algunos de ellos ya han probado de todo para quitarlos, pero muchas veces sin resultados.

Pero “prevenir” una jaqueca, ya sería llegar a un nivel superior de ayuda para este gran grupo de personas. No obstante, según un estudio publicado en la revista “Neurology”, con unos 20 minutos de estimulación nerviosa todos los días, se puede disminuir la frecuencia de las migrañas en un buen porcentaje de los sujetos controlados en el estudio.

El doctor Jean Schoenen y su equipo trataron a decenas de pacientes con migraña, durante tres meses a diario, con un electroestimulador nervioso eléctrico, un 38% de los cuales vieron reducir a la mitad sus migrañas en comparación con el 12% de quienes no usaron el dispositivo.

Este dispositivo electroestimulador emite señales eléctricas a través de electrodos colocados en la frente y sobre los ojos, así estimula el nervio trigémino. No es un aparato muy complicado de usar, es más, pudiera ser usado mientras el paciente ve televisión o realiza tareas domésticas. No me extrañaría que en unos años lo encontremos publicitado por Televisión en algún infomercial.

Aunque aún no se ha descubierto  ningún tratamiento ni medicamento 100% efectivo contra las cefaleas, estamos seguros que cada descubrimiento o método que ayude, aunque sea a una porción de los afectados, sin dudas será muy apreciado.

Jan 132011
 
La adolescencia y el peligro parecen ir de la mano.

La adolescencia y el peligro parecen ir de la mano.

No hay dos opiniones al respecto, durante la adolescencia parecemos exponernos en mayor medida a peligros innecesarios.  Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York parece arrojar luz sobre las causas de este fenómeno.

Los científicos, dirigidos por el Dr. Francis S. Lee, usaron ratones para estudiar el circuito neural y sus similitudes con los de los seres humanos. Con estos estudios buscaban probar la conducata y los procesos moleculares relacionasos con el aprendizaje emocional en sujetos adolescentes. Los experimentos demostraron que la adquisición, recuerdo y exresión de las memorias de miedo varían en las distintas fases del desarrollo.

Cuando los ratones comenzaban su adolescencia se iban suprimiendo los recuerdos de miedo asociados al contexto en que se habían formado. No obstante los recuerdos podían reactivarse exponiendo al sujeto al mismo contexto cuando el ratón llegaba a la vida adulta.

Además, una supresión corta del miedo durante la adolescencia estaba vinculada a un repunte de actividad sináptica en una parte de la amígdala, una región del cerebro implicada en el procesamiento del miedo, y una supresión de la señalización molecular en el hipocampo, una región que participa en la recuperación de las memorias de miedo.

Adicionalmente s observó que existe una supresión corta del miedo vinculada a un repunte de la actividad sináptica en una región de la amígdala donde se procesa el miedo. Hubo además una supresión de la señalización molecular en el hipocampo, región que ayuda a recuperar las memorias del miedo.

Este descubrimiento podría ayudar a resolver el misterio de  cómo el cerebro suprime los recuerdos de miedo, lo que sería de gran valor para  los investigadores que tratan de desarrollar tratamientos para los trastornos emocionales como el síndrome de estrés postraumático y las fobias.

Nov 122009
 

La terapia comenzará a ser probada en un grupo de ocho a 10 personas con parálisis desde la tercera vértebra, es decir, que no pueden mover sus piernas.

Según un reciente artículo de la revista Steam Cell, una terapia con células madre embrionarias, desarrollada por investigadores de la U. de California-Irvine ha logrado restablecer un 97% de la capacidad motora en ratones con daño en su médula espinal.

Para el experimento se le extirpó la quinta vértebra de la columna a ratones sanos y provocándoles un daño similar al de una lesión en la médula espinal. Tras este procedimiento, su capacidad de desplazamiento se redujo a un tercio de lo normal (no podían mover sus piernas). Una semana después, los expertos inyectaron en el lugar de la lesión 1 millón y medio de células madre embrionarias humanas. Luego de de seis semanas se produjo el peak de la recuperación de los ratones que los llevó a restituir el 97% de su movilidad normal.

Los científicos notaron que cuando se produce una lesión en la columna vertebral se pierden unas células llamadas oligodendrocitos, encargadas de producir la mielina, una proteína que envuelve el axón y que permiten que los impulsos que producen el movimiento muscular viajen a través de la médula.

Con este antecedente, utilizaron células madre embrionarias para generar oligodendrocitos. Seis semanas después del trasplante, las nuevas células especializadas comenzaron a producir mielina, devolviendo su cobertura al axón y permitiendo que los impulsos generados por el cerebro llegaran nuevamente a los músculos de las extremidades, restableciendo el movimiento de manera casi completa.

Los expertos también observaron que el tejido de la médula se recuperó correctamente en la zona de la herida. “Las celulas madre van a servir para generar el andamiaje que permite que los axones se regeneren. Eso se estaba esperando y es excelente que se haya encontrado una tecnología que produce estas reparaciones”, destaca Carlos Valenzuela.