Jan 132011
 
La adolescencia y el peligro parecen ir de la mano.

La adolescencia y el peligro parecen ir de la mano.

No hay dos opiniones al respecto, durante la adolescencia parecemos exponernos en mayor medida a peligros innecesarios.  Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cornell en Nueva York parece arrojar luz sobre las causas de este fenómeno.

Los científicos, dirigidos por el Dr. Francis S. Lee, usaron ratones para estudiar el circuito neural y sus similitudes con los de los seres humanos. Con estos estudios buscaban probar la conducata y los procesos moleculares relacionasos con el aprendizaje emocional en sujetos adolescentes. Los experimentos demostraron que la adquisición, recuerdo y exresión de las memorias de miedo varían en las distintas fases del desarrollo.

Cuando los ratones comenzaban su adolescencia se iban suprimiendo los recuerdos de miedo asociados al contexto en que se habían formado. No obstante los recuerdos podían reactivarse exponiendo al sujeto al mismo contexto cuando el ratón llegaba a la vida adulta.

Además, una supresión corta del miedo durante la adolescencia estaba vinculada a un repunte de actividad sináptica en una parte de la amígdala, una región del cerebro implicada en el procesamiento del miedo, y una supresión de la señalización molecular en el hipocampo, una región que participa en la recuperación de las memorias de miedo.

Adicionalmente s observó que existe una supresión corta del miedo vinculada a un repunte de la actividad sináptica en una región de la amígdala donde se procesa el miedo. Hubo además una supresión de la señalización molecular en el hipocampo, región que ayuda a recuperar las memorias del miedo.

Este descubrimiento podría ayudar a resolver el misterio de  cómo el cerebro suprime los recuerdos de miedo, lo que sería de gran valor para  los investigadores que tratan de desarrollar tratamientos para los trastornos emocionales como el síndrome de estrés postraumático y las fobias.

Apr 122010
 


Un estudio reveló que la sustancia facilita algunas actividades cognitivas disminuidas por la enfermedad.

Científicos mexicanos y estadounidenses descubrieron que la nicotina puede ayudar a pacientes con esquizofrenia a recuperar actividades cognitivas como la atención, concentración, aprendizaje y memoria.

Hugo Sánchez Castillo, especialista de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de México (UNAM) explicó que “la sustancia alcaloide, presente en el tabaco, mejora en modelos experimentales, atención, concentración, aprendizaje y memoria”.

La investigación realizada por Sánchez, doctor en neurociencias de la conducta, en conjunto con científicos de la Universidad de Columbia (EE.UU.), busca desarrollar un fármaco con nicotina, que ayude a combatir la enfermedad.

La conclusión a la que llegó el grupo de trabajo es que en las personas con esquizofrenia la nicotina facilita algunas actividades cognitivas disminuidas a consecuencia por el mal.

Esta sería la razón que explica el hecho que los esquizofrenicos consumen el doble de tabaco que otros adictos. “Si una persona consume hasta dos cajetillas de cigarrillos en un día, un paciente que padece la enfermedad con frecuencia se fuma cuatro”, detalló Sánchez.

El académico explicó que los esquizofrénicos padecen fallas en la producción de dopamina, una hormona y neurotransmisor con importantes funciones en el cerebro, entre ellas comportamiento y cognición, actividad motora, motivación y recompensa, regulación de la producción de leche, del sueño, humor, atención y aprendizaje.

En la investigación, el equipo de científicos trabaja con dos modelos análogos a la enfermedad desarrollados en ratones (en México) y ratas modificadas genéticamente (en EE.UU.) que presentan las características que tiene el sistema dopaminérgico alterado en los esquizofrénicos.

El proyecto, que está en su etapa inicial, “nos permite ir un paso adelante con la enfermedad, pero solamente con humanos podremos analizar los reportes verbales de los pacientes cuando tienen una alucinación o un delirio”, detalló.

Además, señaló que uno de los retos de la investigación es “abatir los daños que causa la nicotina”.

“Es un problema ético permitir a los esquizofrénicos mantenerse con altas tasas de fumador, porque podrían tener alguna mejora de algunos aspectos cognitivos, pero empeorarían sus funciones respiratorias y enfrentarían enfermedades como el cáncer de pulmón”, señalo el especialista, al referirse al tabaquismo.

Sánchez enfatizó que lo que se busca desarrollar es una nueva generación de fármacos que permitan, en conjunto con los medicamentos antipsicóticos actuales, ayudar a mejorar los aspectos cognitivos de los pacientes.

Fuente: BBC Mundo