Feb 112011
 

No se trata de vacunas preventivas, sino de una vacuna terapéutica para personas que ya están infectadas con el virus VIH.

Las vacunas terapéuticas son una línea de investigación prioritaria del HIVACAT, el programa catalán para el desarrollo de vacunas terapéuticas y preventivas contra el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Este tipo de vacunas terapéuticas ayudarían a los pacientes portadores del virus a combatir la infección y controlarla de manera que se pueda evitar la aparición del SIDA, de la misma manera que lo hacen los tratamientos antiretrovirales modernos. La finalidad última de las vacunas terapéuticas sería evitar que los tratamientos antirretrovirales duren toda la vida

Además, una vacuna terapéutica de fácil elaboración y pocas administraciones podría implementarse también en países en vías de desarrollo

En la investigación participaron 24 personas seropositivas que, hasta ese momento, no habían recibido tratamiento antirretroviral y para entrar en el estudio, tenían que mantener en sangre una buena carga de linfocitos T (>450 por mm3). Expertos extrajeron una serie de muestras sanguíneas con las que, además de conocer el perfil de cada uno, fabricaron  vacunas ‘personalizadas’. De las mencionadas personas  la mitad  configuraron un grupo control y no recibieron la vacuna.

Así, las vacunas se crearon a partir de células dendríticas (células defensivas) y dosis de VIH  que fue inactivado subiendo su temperatura hasta los  56 grados. Estas muestras, obtenidas de los propios pacientes fueron posteriormente cultivadas. Se administraron 3 dosis de vacunas, con una separación de 2 semanas entre cada una de ellas.

Tras recibir las tres dosis de esta vacuna, los pacientes mostraron un aumento de sus defensas y una significativa reducción de la carga viral (un 90% menos en ocho de los 18 pacientes tratados, a lo largo de un año). Este descenso fue muy importante en algunos de ellos pero en ningún caso se logró que el virus fuese indetectable. Aún así se trata de una mejora muy importante respecto a iniciativas anteriores que lograron con una vacuna muy similar, una modesta respuesta en el 30% de los pacientes tratados.

“El virus, debilitado, se presenta a las células dendríticas, que son las encargadas de llevar a los agentes patógenos ante el sistema inmune”, explica el Dr. Felipe García, investigador del Hospital Clínic de Barcelona y principal autor del trabajo.

El VIH infecta a las citadas células, que actúan a modo de ‘caballo de Troya’, contagiando al resto del sistema inmune: “pero como el virus está inactivo, las células dendríticas pueden cumplir su labor de presentación sin infectar”.

No obstante, como reconoce el Dr. Josep Maria Gatell, jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas del citado hospital, “lo ideal hubiera sido que elvirus fuese indetectable, algo que no se ha conseguido por el momento”.

Gatell apunta una vía en la que hay depositadas grandes esperanzas: el uso conjunto de esta vacuna con los antirretrovirales. Se trata de administrársela a pacientes que ya han conseguido una carga viral indetectable gracias a los fármacos antirretrovirales, retirarles la medicación y observar si el virus vuelve a aparecer.

Los mismos autores del estudio publicado están realizando ya este trabajo en 36 seropositivos tratados, a la mitad de los cuales se les ha administrado la vacuna. “Habrá que ver si la carga viral se mantiene indetectable o si hay un rebote”, comenta Gatell, que cree que “a finales de año” se tendrán los resultados. “Si el virus se mantuviera inamovible durante tres o cuatro años también sería perfecto”, especula el investigador catalán. “En pacientes tratados hay más posibilidades de que haya respuesta. El VIH intoxica al cuerpo y, cuando lo tratas, se recupera el sistema inmunológico. Es previsible que la vacuna sea más eficaz”, comenta el Dr. José Alcamí,  Coordinador de la Red de Investigación en SIDA del Instituto de Salud Carlos III que también participa en el segundo estudio.

Mayor información “La vacuna terapéutica del SIDA diseñada por el HIVACAT reduce la carga viral en la mayoría de los pacientes.


Feb 222010
 

A pesar de que aún no se encuentra una vacuna para combatir el mal, especialistas sostienen que una terapia antiviral temprana podría proporcionar una forma de combatir la propagación de la enfermedad.

Durante años, investigadores de todo el mundo han intentado -sin resultados positivos hasta el momento- producir una vacuna específica para combatir el SIDA. Sin embargo, la nueva meta es captar prematuramente nuevos casos y administrar terapia para reducir la cantidad de virus en el organismo del paciente.

La idea de los científicos se resume en “Analizar y tratar”.

Este nuevo método de tratamiento, llamado antirretroviral, se ha incrementado en los últimos cinco años. El problema es que se ha aplicado en las etapas finales del desarrollo de la infección.

Para cuando una persona inicia la terapia ya ha transmitido el virus a la mayoría de personas que hubiera infectado de cualquier forma, de acuerdo con Brian Williams del Centro Sudafricano para el Modelo y Análisis Epidemiológico.

“El problema es que estamos usando drogas para salvar vidas, no para prevenir una infección”, afirmó Williams. Esto, porque parte de la propagación se produce por personas que desconocen que son portadoras del virus.

La investigación fue dada a conocer en la reunión anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia en San Diego.

Ante los promisorios resultados que podría entregar su utilización, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos buscan ahora probar el tratamiento en todo el país.


La nueva estrategia para combatir el mal

Según los investigadores, unos 40 millones de personas están infectadas por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en todo el mundo y la propagación sigue aumentando.

Uno de los aspectos más preocupantes es que en Estados Unidos, entre el 20 y 25 por ciento de los infectados lo desconocen, advirtió “Esas personas pueden infectar a muchas otras si siguen conductas de riesgo”, advirtió Kenneth H. Mayer, médico de la Universidad Brown .

“Los análisis tempranos y el comienzo de un tratamiento con antirretrovirales podría bloquear la propagación”, enfatizó Williams.

“El tratamiento temprano reduce la carga de virus en la sangre, aproximadamente a una diezmilésima parte de lo que se presentaría normalmente. La importante disminución hace que el portador tenga apenas una venticincoava parte de la probabilidad normal de transmitir la enfermedad. Semejante reducción rompería el ciclo infeccioso”, explicó Williams.

Nov 012009
 


La organización mundial de la salud asegura que todas las inmunizaciones son seguras, y aconseja a las embarazadas vacunarse.


La OMS quiso de una vez por todas, poner fin a aquellas voces críticas que durante este último tiempo han puesto en duda la fiabilidad de la vacuna que combate el virus H1N1. La OMS se pronunció asegurando que todas las inmunizaciones que se se fabrican en la actualidad, sea que tengan coadyuvantes (sustancias que aumentan la potencia inmunológica del antígeno) o no, son seguras. No sólo eso, recomendó a todas las mujeres embarazadas -un grupo considerado como de riesgo “grave”, sobre todo encuentran ya en el segundo trimestre de gestación-, que se inmunicen.

“Los estudios realizados con animales muestran que las vacunas con o sin coadyuvantes presentan un buen perfil de seguridad. No hay ninguna evidencia que indique riesgo para la madre o el feto”, dijo la directora de Investigación en Vacunas de la OMS, Marie-Paule Kieny, que explicó que entre el 7% y el 10% de las hospitalizaciones por nueva gripe corresponden a mujeres en el segundo o tercer trimestre de embarazo. “Es importante que se vacunen. Sea cual sea la vacuna”, afirmó en una teleconferencia desde Ginebra (Suiza). Es decir, tenga el preparado coadyuvantes o no.